lunes, 20 de enero de 2014

Dulzura ponzoñosa..

La esperanza se guarda en un frasco, quizás mañana valga más que hoy.

Esperar que el tiempo nos devuelva lo que nos quitó, es algo inverosímil, algo abstracto que da vueltas entre el junco que es la vida.. y se enreda en mis sueños mañaneros obligándome a huir del sentimiento y abnegar las ilusiones que marcaron tus promesas algún día de algún mes de algún año que ya ni consigo, ni quiero, recordar.

A veces veo la luna con una dulzura ponzoñosa, buscando alcanzarte a través de ella, pero se me vacía el corazón con la gélida brisa que el silencio me devuelve, y sonrío, porque ni
verte ni tenerte han sido las respuestas que necesito.

Otras veces no sé a quién le escribo, si a tí o a aquellos otros seres que también andan lejos, a quienes he echado a las sombras y enterrado sin piedad bajo un manto de intrépidos escombros que no les dejan ver la luz del sol, pero sea a quien sea, me hace bien la descarga. Creo que en estos casos no importa el destinatario, sino la intención de lo que se quiere comunicar.

La vida es tan corta como para pasarla haciéndose mala sangre por las personas. El amor existe, está en todos lados, pero hay que entender cuando no quiere corresponder, cuando no puede corresponder o cuando se autoflagela correspondiendo a otros que no lo hacen feliz.


♥ ƞαττ