domingo, 20 de septiembre de 2015

Capítulo cerrado.

No me duelen tus silencios, pues ellos sólo son la muestra de que algo no está funcionando.
Me duele que tu realidad sea un fantasma que muestras a cualquiera, menos a mí.

No me duele esta distancia, pues ella es la causa de que escriba hoy.
Me duele que hayas decidido hacerme marchar.

No me duele el vacío, pues él me da el impulso para volver a empezar.
Me duele que no te haya importado arrebatarme el amor.

No me duele la falta de respuestas, pues de la búsqueda de ellas vive el hombre, y más aún, la mujer.
Me duele que existan por qués.

No me duelen tus actos, pues los seres humanos nos equivocamos todo el tiempo.
Me duele que con una decisión, hayas aplastado el respeto que nos teníamos.

No me duele saber que todo te dejó de importar, pues a mí tampoco me importa.
Me duele que no hayas entendido mi forma de amarte.

♥ ƞαττ

lunes, 14 de septiembre de 2015

Muerta.

Ayer desperté en una cama.
Una fría y oscura cama. 
Sin ropa, sin amor... sin nada.
Una cama con sabor a otoño nublado. 
Desabrida, desconfigurada. 
O quizás sea yo la desconfigurada.
No sé. Soy tan frágil después de hacerlo...

Pero aquella mirada de cartón no transmitía nada.
Ni sus escuetas palabras.
Su piel no se erizaba, no fluía energía ni emoción. 
Me sentía muerta.
Más muerta de lo común.

Hoy siento que llueve para lavar mi conciencia 
y desmanchar el prestigio.
Y a su vez recuerdo que ya no me importa ninguno.
Entonces: ¿qué limpia la lluvia hoy, realmente?
Quizás mañana lo olvide.

Es probable que mañana lo olvide.
Como tantos otros que ya no recuerdo.
Con los que ando por andar.
Por llenar un vacío.
Un espacio, por un rato.
Nada más.


♥ 
ƞαττ

domingo, 26 de abril de 2015

Sombras.

Me siento absurda.
Caminando por la vida, pateando piedras, ahogándome en vasos de alcohol, guiándome a un destino sin causa, creyendo en banalidades; 
que el amor existe, que dura para siempre, que la culpa no es tuya, que ella está loca, que tú vales la pena... 
Que la dejarás y vendrás a mi, como en las novelas.
Y de repente te descubro, y me encuentro.
Retorciéndome de dolor por las mentiras, atiborrada de lágrimas infinitas, negando cualquier sentido a mi vida en tu ausencia.
Me miro, me pregunto en qué me he convertido. Ya no soy dueña de mí misma. 
Perdí el brillo de mis ojos.
Ando clandestina buscando motivos. En algún rincón. En algún bar. En algún cuerpo.
Y nada.
Sólo consigo sombras de otros clandestinos, que deambulan igual que yo.

♥ ƞαττ