Ayer desperté en una cama.
Una fría y oscura cama.
Sin ropa, sin amor... sin nada.
Una cama con sabor a otoño nublado.
Desabrida, desconfigurada.
O quizás sea yo la desconfigurada.
No sé. Soy tan frágil después de hacerlo...
Pero aquella mirada de cartón no transmitía nada.
Ni sus escuetas palabras.
Su piel no se erizaba, no fluía energía ni emoción.
Me sentía muerta.
Más muerta de lo común.
Hoy siento que llueve para lavar mi conciencia
y desmanchar el prestigio.
Y a su vez recuerdo que ya no me importa ninguno.
Entonces: ¿qué limpia la lluvia hoy, realmente?
Quizás mañana lo olvide.
Es probable que mañana lo olvide.
Como tantos otros que ya no recuerdo.
Con los que ando por andar.
Por llenar un vacío.
Un espacio, por un rato.
Nada más.
♥ ƞαττ
Una fría y oscura cama.
Sin ropa, sin amor... sin nada.
Una cama con sabor a otoño nublado.
Desabrida, desconfigurada.
O quizás sea yo la desconfigurada.
No sé. Soy tan frágil después de hacerlo...
Pero aquella mirada de cartón no transmitía nada.
Ni sus escuetas palabras.
Su piel no se erizaba, no fluía energía ni emoción.
Me sentía muerta.
Más muerta de lo común.
Hoy siento que llueve para lavar mi conciencia
y desmanchar el prestigio.
Y a su vez recuerdo que ya no me importa ninguno.
Entonces: ¿qué limpia la lluvia hoy, realmente?
Quizás mañana lo olvide.
Es probable que mañana lo olvide.
Como tantos otros que ya no recuerdo.
Con los que ando por andar.
Por llenar un vacío.
Un espacio, por un rato.
Nada más.
♥ ƞαττ