lunes, 23 de julio de 2012

Promesa para no romper..

No sé si hablarle al viento, no sé si llorar. Un nudo en la garganta, tan atado a mis cuerdas vocales, tan ceñido, tan tirante. Mil palabras por decir, pero nada sale de esta boca. Es una fuerza extraña que me hace ver que malgasto mi vida al seguir algo en lo que no creo. Quiero despegarme de este mundo, quiero volar hacia donde realmente quiero ir. La vida me ha encerrado en un laberinto lleno de pasillos que van a ningún lugar, y esperando encontrar la salida, me adentro cada vez más en la espesa oscuridad. A veces no sé si quiero seguir buscando o tan sólo quiero dejar de intentar. A veces no entiendo, no proceso las opciones, no vislumbro los riesgos, sólo me dejo llevar por la vida, aventurando un buen porvenir, y otras veces pienso tanto para tomar una decisión que acabo sin tomarla, quizás por miedo a que mi forma de ser feliz no sea la adecuada.

Hoy siento que escribo y que no logro comprender lo que mis palabras quieren decir. He perdido ese don, esa chispa, esa magia que solía crear con mis manos. Todo mi arte lo he llevado a lo material y ha expirado en el trayecto. Mi inspiración ha sido sometida a un silencio tan eterno, que se ha convertido en algo efímero, llega de a ratos y se vuelve a ir sin poder cumplir su ciclo. Sin preverlo, encarcelé al corazón, lo defraudé, lo herí. Siento que ya nada puedo hacer para que vuelva a latir con aquella fuerza e intensidad con la que enfrentaba a un trozo de papel en blanco. Un vacío, un tormento, un suplicio, un gajo de felicidad, nada me devuelve lo perdido, y menos esta noche tan sola, donde todo lo que una vez creí que estaba bien, vuelve a estar mal, y vuelvo a caer en la niebla del tiempo pasado, y me vuelvo a ver como una niña a la que nunca dejaron crecer.

Me cansé de pedirle a la vida que me dejara ver por mí, que me ayudara a traspasar esta cotidiana amargura, que me diera fuerzas para desatar el nudo, pero hoy me doy cuenta de que no es la vida quien me va a solucionar los problemas. Esto es un auto-sabotaje, un cuento que vengo inculcándome hace años, una historia para débiles que deja mi auto estima por el suelo, que ata mis manos, mis pensamientos, mis sentimientos; un soneto nunca escrito por el hombre, pero creado por él para manipular lo más hermoso del alma y convertirlo en miedos y frustraciones.

Hoy me propongo a mi misma huir a ese paraíso de paz que tanto anhelo, pero que conste que paz no significa silencio, “paz”, para mí, es la tranquilidad de ser libre y poder sentir, poder amar, poder hacer, poder crecer, sin represiones, sin sufrimiento, sin temor.

Hoy me propongo volver a ser yo, la que veía amor en el cielo y la inocencia en los niños, la que creía que la gente nace buena y que todo es posible si se hace con verdadera voluntad, la que se negaba a una vida triste llena de penas y llanto; la sólo le pedía a la vida esperanza, para hacer realidad un sueño.

 

♥ ƞαττ

lunes, 2 de julio de 2012

Auto-analítica.

Tengo el drama en la trama inexistente. En la sonrisa, en el boceto de amor, en las caricias. En la esperanza tardía, en la locura, en la desesperación. En el intenso despertar, en las tardes nubladas.
Encuentro en el aire la paz del alma, la quietud jamás soñada. Esta soledad tan sola dentro de mí, que ni yo misma me arriesgo a acompañarla.

Actos grises, desparejos... Pero no me duelen.

Son estas situaciones incómodas las que me hacen pensar nuevamente qué clase de persona soy.
Soy el ser ideal, la musa inspiradora, la noche, la claridad, la locura esperanzadora, la enemistad, el dolor, la pena, el desengaño a flor de piel, la mímica, los mares, la paz.. 
¿Soy lo que algún día soñé? ¿Soy la vida para alguien? ¿O seré la soledad, el miedo, el modelo perfecto para no seguir?

Soy las palabras, por ahora, las que jamás callan, las desenfrenadas que tan sólo hieren, que no dicen nada que no sea cierto. Hablan de lo malo, también de lo bueno, de lo fatídico y lo sincero, de lo oculto y lo encubierto.

La que lleva a todos a la rutina y al desierto. Soy la sangre roja y espesa, la moneda que tan sólo tiene dos caras, pero un sólo par de ojos. La rima asonante, la tranquilidad inversa, lo doméstico, lo fugaz, lo nostálgico, lo real.


ƞαττ ♥ - 28-05-07