Quisiera contarte cada uno de estos locos
pensamientos que danzan entre las tantas ovejas que intento enumerar antes de
dormir, pero cuando lo ensayo, te sueño. Apareces y desapareces entre animales
feroces, caras desconocidas y acciones inconclusas. Y realmente no entiendo por
qué nunca llego a alcanzarte, ni en el sueño ni en la realidad.
Sé que mañana desaparecerás y te superaré, como lo he hecho con otras personas que han tenido mayor trayectoria en mi vida, y que esto no es más que un capricho pasajero de la soledad, una mala pasada, otra prueba existencial para seguir aprendiendo a ser fuerte.
Pero tardas en salir de mi pecho, a pesar de tu indiferencia y el maltrato psicológico que me aplicas, aún estás arraigado dentro. Creo que la ilusión es más fuerte que cualquier verdad.
Sé que buscas que me canse y quizás para mi sería lo mejor hacerlo, rendirme, abandonar toda esperanza y resurgir de los escombros nuevamente, pero no consigo explicarme por qué es tan difícil despegarme de tu recuerdo.
Siento que es
porque no me diste tiempo y me juzgaste sin darme oportunidad de defensa.
Quizás notes mis palabras un tanto frías, pero ese no es mi sentir. No soy como todas esas que fingen y no saben amar. Y yo, de ingenua, me atreví a creer que tu tampoco eras como todos, y así fue que terminé estrellándome contra un espeso, doloroso y eterno silencio.
Quizás notes mis palabras un tanto frías, pero ese no es mi sentir. No soy como todas esas que fingen y no saben amar. Y yo, de ingenua, me atreví a creer que tu tampoco eras como todos, y así fue que terminé estrellándome contra un espeso, doloroso y eterno silencio.
Lo que me
enseñó la vida en éste capítulo es que jamás debemos ni suponer ni confiar
ciegamente ni entregarnos por completo. Todo extremo tiene un final fatídico.
♥ ƞαττ
No hay comentarios:
Publicar un comentario